EL ÁNGEL DE LA GLORIA

Por Nelson Muñoz

@nelsonrafael013


72 años tuvieron que pasar para que un pitcher lanzara otro No Hit No Run en la Serie del Caribe, aquella hazaña ocurrió el 21 de febrero de 1952, donde Thomas Fine, maniató a Venezuela en representación de Cuba.

El pasado miércoles, 7 de febrero Ángel Padrón asumía el reto de subir a la lomita en un juego ante Nicaragua, que ya estaba eliminado, pero que para Venezuela significaría ese triunfo enfrentar a Curazao en las semifinales y quedar de primero en la tabla de posiciones.

El cuerpo técnico de los Tiburones esperaba que Padrón lanzara tres o cuatro episodios, para después entregarle el partido al bullpen. Sin embargo Padrón y el destino hicieron un trabajo totalmente diferente, en esta ocasión vino más agresivo ante los bateadores y eso le dio mucha más confianza. Franklin Barreto abrió el center field, pero tuvo que salir del encuentro y lo sustituyó Ramón Flores, quien a la postre conectaría el imparable que abriría el marcador a favor de Venezuela 2 × 0.

A medida que avanzaba el juego se veía a Padrón más robusto, con más confianza, incluyendo una jugada de feria en el center field por parte del mismo Flores que decapitaba un imparable.

Poco a poco Venezuela fue ampliando la ventaja en el marcador y Nicaragua se sentía más maniatado ante los lanzamientos de Padrón. El juego iba perfecto hasta el octavo episodio cuando otorgó una base por bolas, pero que al final terminó con el siguiente bateador en una jugada de rutina para dobleplay.

Oswaldo Guillén, manager del equipo venezolano, habló con Padrón en los últimos episodios para ver cómo se sentía, por lo que Padrón señalaba que se sentía bien y que quería seguir lanzando. Si en algún momento del encuentro llegaba el imparable, Guillén sacaría al pitcher y traería a los relevistas pero no fue así, según el propio manager.

En el octavo el encuentro ya estaba 4 × 0 y La Guaira fabricó cinco carreras, estuvo a una del nocaut, así que dejó la pizarra momentáneamente 9 × 0. Padrón salió en el noveno capítulo y la tensión comenzó muy alta, y ya con dos outs, dominó a Omar Mendoza quien salió como emergente con rolling al campocorto que culminó en el mascotín del inicialista.

Con ese out ese Ángel se vistió de gloria, entrando en los libros de récords de la Serie del Caribe como el segundo pitcher en lanzar un no hit no run. Finalmente más allá de la hazaña, Guillén agradecía Padrón por todo el trabajo que hizo ante Nicaragua y que además sirvió para descansar a un bullpen que se prepara para chocar ante Curazao en el segundo juego de la semifinal de la Serie del Caribe Miami 2024.

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