Alex Blasco: a la conquista de montañas colosales en esquí

Por Anna Huguet

El freeride es una disciplina que ha ido cobrando un impulso impresionante en los últimos años. Entre los pioneros de esta actividad extrema destacan nombres como Yuichiro Miura, Andrzej Bargiel, Davo Karnicar y Kit DesLauriers. Hoy, un nuevo rostro se perfila en este terreno, el del andorrano Alex Blasco.

"Estoy persiguiendo el sueño de esquiar grandes montañas", comparte Alex, quien a sus 28 años ha convertido el desafío vertical en su pan de cada día. Aunque aún no tiene en su mira las cimas más altas del planeta, los famosos "ocho miles", el futuro puede traer sorpresas: "Puede ser que en unos años, cuando la financiación sea más alta y se alineen los astros, me veáis viajando al Himalaya".

Sudamérica

Blasco nos explica algunas anécdotas de sus últimas expediciones en Georgia y Sudamérica, dos travesías que han consolidado su pasión por este deporte extremo. Hace un año, su objetivo fue el Cerro Aconcagua en Argentina, la montaña más alta de América, con 6962 metros de altura. Pero no se conformó con la ruta tradicional, decidió desafiar la ruta directa en el Glaciar de Los Polacos, una escalada de 1000 metros de hielo.

El camino a la cumbre fue largo y arduo. "Un total de 15 horas necesitamos para subir y bajar de la cumbre hasta nuestro campo 3", dice Alex, rememorando las dificultades que aumentaban con la altitud. "A partir de los 6500 metros el guía me comentó que tenía que ser consciente de mi respiración, pues si dejaba de respirar me podía llegar a dormir y caer...", confiesa.

Sin embargo, la recompensa vino con la bajada. Alex y su equipo se pusieron los esquís por encima de los 6100 m en la ruta normal. A pesar del agotamiento y las condiciones del hielo, lograron descender con seguridad. Esas tres semanas en el Aconcagua quedaron marcadas en su memoria, desde los giros de espalda sobre los glaciares hasta escuchar los partidos de Argentina del mundial de fútbol por una radio VHF.

Georgia

La expedición a Georgia tuvo un sabor distinto. Su meta era esquiar la canal sur del Monte Shkhara, de 5192 m, la montaña más alta de Georgia. Tras varios días de ascenso con una pesada carga, decidieron dar marcha atrás debido a las condiciones del terreno y la falta de aclimatación. Aun así, pudieron disfrutar de un descenso en pendientes de 50 grados con nieve helada.

Las aventuras de Alex Blasco son una clara prueba de la tenacidad y el amor por el deporte. Mientras tanto, sigue soñando con las montañas por conquistar: "Estoy seguro de que voy a volver al Cáucaso a esquiar esa bonita línea haciendo un buen trabajo previo de aclimatación. De momento me toca disfrutar del invierno austral en Los Andes y dejar que una montaña que desconozca llame mi atención para ir a conocerla en persona."

Foto: @alex.blasco95

Fuente: www.as.com

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