Ni un respiro para Leclerc

Por Mauro García Forti

El inicio de 2023 no ha sido el mejor para Ferrari y desde luego, ha sido de los peores de la trayectoria de Charles Leclerc en Fórmula 1. 

El monegasco acumula seis puntos en total luego de que solo pudo acabar una carrera en Arabia Saudí con un séptimo puesto que no dejó para nada satisfecho ni al piloto ni a los “tifosi”. 

Frustración sería la palabra exacta para definir lo que debe estar pasando por la cabeza de Charles, que tuvo que retirarse en la primera carrera y en la tercera por la mala suerte. En la primera por un fallo de la batería cuando rodaba en puestos de podio y en Australia un contacto con el Aston Martin de Stroll lo mandó a la trampa de grava y su monoplaza se quedó atrapado. 

El caso es que después del año pasado, se esperaba que Ferrari se recuperase y peleara en igualdad de condiciones con Red Bull, brindándole así la oportunidad a Charles de tener su revancha contra Verstappen, pero el caso es que los italianos se las han arreglado para pasar de ser el segundo mejor monoplaza al cuarto. 

Esta falta de rendimiento y de fiabilidad de la escudería roja, a pesar de que han prometido traer mejoras que los conviertan en rivales directos del equipo de las bebidas energéticas comienzan a afectar a sus pilotos, que ya van viendo como la pelea por las cosas importantes poco a poco se les escapa de las manos y más a Leclerc, quien en teoría es la apuesta fuerte de la casa del “Cavallino Rampante” para ser campeones. 

Por si esto no fuera poco, en estos días el monegasco ha denunciado en redes sociales el acoso que ha recibido de algunos fanáticos que no paran de llamar a la puerta de su domicilio. Hace unos meses se filtró su dirección personal y desde entonces el joven piloto de Ferrari ha visto perjudicada su privacidad al tener que soportar visitas inesperadas a todas horas del día Al fin y al cabo, aunque para ciertas personas parece que no lo sea, Leclerc también es humano y que vengan extraños a tu casa sin invitación no es del gusto de nadie. 

Con una de las masas de fanáticos más grandes de la categoría, el ganador de cinco grandes premios de Fórmula 1 siempre ha estado muy unido a ellos y ha tenido muy buenos gestos en cada oportunidad que se cruza con ellos en los circuitos o en las calles, pero como muy bien ha dicho Charles, “hay una línea que no se puede cruzar” y el acoso a una persona en su casa a pesar de que sea con buenas intenciones supone una enorme falta de respeto hacia el piloto al que se apoya. 

Estas acciones afectan a la salud mental de la persona, cosa que repercute todavía más cuando se trata de un deportista de élite cuyo trabajo es manejar un monoplaza con precisión milimétrica y constante durante una gran cantidad de vueltas a más de trescientos kilómetros por hora y todo eso lo haces con la presión de que una escudería mítica como Ferrari depende de tu desempeño. 

Esperemos que este mal arranque de temporada y este suceso tan grave se queden en el pasado y volvamos a ver en Azerbaiyán a una versión reforzada del hombre que ha enamorado a Italia y a la fanaticada ferrarista y que ya hace años que lo conocen como “Il Predestinato”. 

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