España A la cueva con Jordi Alba

Rutilante. Espectacular. Epatante. Se acumulan los adjetivos para definir la puesta de escena de España en este Mundial de Catar. El combinado nacional arrancó como un tiro y no tuvo piedad de una Costa Rica que se convirtió en un muñeco pim pam pum y no pudo hacer nada para frenar las acometidas del equipo del tan criticado Luis Enrique.

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El seleccionador, cuya labor está fuera de toda duda después de los buenos resultados que han logrado los nuestros en las últimas citas con él al frente (semifinalista en la Eurocopa y finalista en la Liga de Naciones), es el mayor detector de cuñados que podemos encontrar. Primero se afeó su apuesta por Gavi cuando apenas llevaba un par de partidos con la primera plantilla del FC Barcelona. Luego, la ausencia de jugadores que, según ellos “deberían ir sí o sí” e incluso la presencia de jugadores a los que “nadie conoce”.

España sonríe… otros se esconden

Sin embargo, han bastado 90 minutos para que los voceros se metan en la cueva. Son esos mismos que saldrán de detrás de las piedras si España no gana a Alemania o queda eliminada antes de lo previsto. En ese momento prenderán las antorchas y saldrán a la calle para el habitual “yo ya lo dije” y volver a reprochar que el seleccionador hable por Twitch o tenga la osadía de colgar fotos sin camiseta en su cuenta de Instagram.

La cita en Catar también está siendo la oportunidad perfecta para la reivindicación de otra pieza duramente criticada durante meses. Se trata de Jordi Alba. Después de un verano en el que se habló largo y tendido acerca de su futuro e incluso el FC Barcelona intentó despacharlo con destino a Inter de Milán olvidando todo lo bueno que ha hecho con la elástica culé, el lateral de 33 años paladea ahora el dulce sabor de la victoria. “Cobra mucho”, bramaban algunos. “Las vacas sagradas deben bajarse el sueldo”, acompañaban otros. ¿Y tú qué harías si tu jefe te sube el sueldo?, digo yo.

Jordi Alba brilla

Titular ante los Ticos, el carrilero demostró el pasado miércoles no solo que todavía está entre los mejores laterales zurdos del planeta fútbol, sino que pocos (o ninguno) pueden pelearle el estatus de mejor carrilero izquierdo de la historia de España. Y es que poco jugadores en su posición son capaces de generar tanto peligro y participan en mayor número de tantos.

A sus 33 años, y con 10 goles y 21 asistencias en los 88 partidos que ha defendido la elástica de la selección española, Jordi Alba se ha visto involucrado en nada menos que 31 tantos de los nuestros desde su debut en octubre de 2011. Sin duda una cifra muy a tener en cuenta y que viene a sumarse a los 25 goles y 96 asistencias (441 encuentros) con el FC Barcelona. Pocos laterales izquierdos pueden presentar estos registros.

Evidentemente, no es el mismo Jordi Alba que aquel que deslumbraba en 2012. Sin embargo ahora, el poso de la experiencia le permite elegir cuándo es el mejor momento para pisar el área rival y sacar a pasear el guante que tiene en su pie. Luis Enrique es consciente de esto y por eso el de L’Hospitalet es uno de sus intocables. Y con razón.

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