TIEMPO DE REVANCHAS

Por Richard Méndez

Un país entero que aún tiene fresco en la retina aquel enganche entre dos, escondiendo la pelota de Mascherano y metiendole un túnel a Marcos Rojo para luego acomodarla con un zurdazo espectacular en el arco de Romero, iban treinta y cinco minutos de partido en el Metropolitano y Venezuela ganaba 1-0 a Argentina. Fueron los mejores momentos de la carrera de Juanpi, el hijo de Bernardo Añor que provocó el efusivo abrazo con un golazo de extraordinaria factura. Pasaron seis años de aquel 6 de septiembre de 2016 y Juanpi apuntaba a convertirse en un referente importante, incluso desde ese verano el Málaga le había entregado la camiseta “10” al caraqueño. Su dorsal en el inicio de temporada era la camiseta más vendida en la tienda del club andaluz. Todo sucedía como lo soñó de adolescente mientras cursaba estudios en el San Ignacio De Loyola, pero la vida tan caprichosa es capaz de cambiar incluso los escenarios más favorables y eso le sucedió a Juanpi.

Los males físicos con recurrentes lesiones comenzaron a perseguirlo, entonces Málaga lo cedió al Huesca, posteriormente su etapa en España acaba cuando la crisis financiera heredada tras la pandemia hizo que los andaluces rescindieran su contrato. Debió buscarse equipo y la solución inmediata fue ir al Al Ain de la liga saudita donde jugaba pero no tenía nivel competitivo y él se alejaba cada vez más de ese nivel que había alcanzado en 2016. Juan Pablo necesitaba con urgencia una competencia que le permitiera crecer y avanzar para no caer en el olvido.

A veces regresar a los inicios suele ser la mejor opción, es algo que debe mirarse como tomar impulso para llegar al lugar que deseas. Juanpi aceptó llegar al Caracas F.C. y rápidamente fue subiendo su nivel personal y ritmo, aunque coincidió con una de las peores temporadas de los “Rojos del Ávila”. Sus actuaciones le colocaron en la órbita de un nuevo llamado a la Vinotinto. Se entiende que aún está lejos de aquel nivel del zurdazo en el ángulo contra Argentina, pero se empieza a acercar después de seis largos años con aquel momento. 

El fútbol es una lucha permanente por alcanzar metas que van más allá de alcanzar la gloria. Es tiempo de revanchas para Añor con la Selección y con todo aquello que estuvo viviendo y que poco a poco se fue derrumbando. Juanpi entiende que más difícil que mantenerse al máximo nivel es tener que volver cuando caes. Con el llamado a la Vinotinto para los amistosos contra Islandia y Emiratos Árabes Unidos ha comenzado su revancha personal ante la vida, las lesiones y hasta las decisiones que le apartaron de lo que había logrado.  Personalmente yo celebro su regreso a la Selección porque no estamos abundantes de jugadores talentosos e inteligentes con la pelota. Ojalá que gane esta revancha que apenas comienza.

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