GUARDIOLA A LO SIMEONE Y XAVI A LA POSESIÓN IMPRODUCTIVA

Por Richard Méndez

La última jornada europea nos mostró una distinta versión de Pep Guardiola, ese al que siempre se le aplaudió por el “irrenunciable” estilo pulcro de sus equipos donde la posesión, la permuta de posiciones y el atacar permanentemente habían hecho que muchos le llamen un revolucionario del fútbol.

Varios años de su fútbol colirio a la vista del fanático acabaron en la derrota en Champions League como su eliminación contra el PSG o la final perdida ante el Chelsea, entró entonces en juicio si resultaba negocio seguir jugando al estilo Pep sin lograr el objetivo de ser titularse campeón de Europa o si valía la pena cambiar la postura a un modo menos vistoso pero definitivamente más oportuno e inteligente.

El partido en el Metropolitano pareció que el Manchester City era dirigido por el “Cholo” Simeone y no por Guardiola, los “citizens” se resguardaron en la ocupación de espacios para desesperar la necesidad colchonera en una permanente invitación a ser atacados a cambio de generar los espacios para el contra golpe.

Debo reconocer que no me desilusionó Guardiola, en realidad era una faceta que quería ver del catalán desde hace rato porque el fútbol aplica la táctica en virtud del rival y sus necesidades y no siempre se imponen condiciones con la pelota, también se hace con la ocupación. Manchester City superó al que tal vez sea el rival más duro jugando sin asumir innecesarios riesgos en la vuelta y muchos se decepcionaron por la apuesta alejada de la versión romántica del juego “guardiolesco”.

¿Qué se le va a reclamar a Pep si nos ha regalado tantos partidos de buen paladar futbolístico? No es justo con él porque logró el objetivo de avanzar.

En Camp Nou y con la declaración desde la previa en la que Xavi anunció que tenían que “ganar y jugar bien” y eso implicaba caer en la trampa del Eintracht que se tomó con mayor acierto el diseño del partido de vuelta.

Las estadísticas después de la eliminación en la Europa League mostraban una abrumadora posesión del 75 por ciento para el equipo de Xavi, pero con menos menos tiros a puerta que su rival, incluso superados en remates entre los tres postes.

En el fútbol la posesión siempre será lo más importante pero por sí misma no va a ser suficiente en todo momento, en la ecuación debe incluirse el espacio y los tiempos de acción. Ocupar los espacios es jugar sin pelota cuando el rival ataca y tu equipo está bien posicionado para cortar circuitos o no dejar espacios de penetración en el área, sumemos la toma correcta de decisiones desde lo individual a lo colectivo para saber el momento de salir y aprovechar la contra y liquidar, así como lo hizo el Eintracht cada vez que pudo para llegar a estar 0-3 arriba.

La posesión y el estilo vistoso no ganan partidos siempre, porque este deporte siempre permite que tácticamente se pueda vencer a un rival superior desde la planificación, por eso el fútbol es el escenario donde los chicos también pueden ganar.

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